La especialización en las empresas de Seguridad

Si bien el sector de la seguridad se divide principalmente en tres grandes grupos – las empresas de vigilancia privada,
las proveedoras de tecnología y las que transportan valores–, lo que ahora están buscando los clientes son servicios más integrales y especializados.

Jaime Calvo, gerente de Clave 3, se concentra en seguridad electrónica y cuyo 70% de ingresos proviene del rubro empresarial, dice que sus clientes grandes los llaman para evaluar proyectos de seguridad más complejos. Clave 3 empezó con la venta de alarmas y se dirigía principalmente a las residencias y hogares, sin embargo ahora dicho segmento representa el 25% de sus ingresos. El resto corresponde a su área de proyectos, que incluye la instalación de circuitos cerrados de televisión y el sistema de detección de incendios.

Dice Jaime Calvo que la tendencia es a la integración de sistemas, es decir, lograr que cuando se active la alarma de incendio, se desconecte el aire acondicionado. “Ya estamos entrando a la era de los edificios verdes, edificaciones con un centro de control que esté a cargo de la seguridad, del ahorro de energía, del control de aguas, entro otros”, añade. Y aunque hay cerca de 450 empresas formales en el país, son pocas las que se están preparando para satisfacer esta demanda.

Según, Luis Fischer, los clientes también han madurado a la hora de demandar servicios y esto se debe a un cambio en el perfil de los compradores. “Si antes los compradores de seguridad de una empresa eran ex policías o militares, ahora son mucho más técnicos, incluso muchos son ingenieros industriales”, indica.

Por ejemplo, el sector minero demanda mayor control con el medio ambiente y seguridad ocupacional, por eso es necesario que el personal de vigilancia que se destaque a una empresa minera esté preparado para detectar cualquier anomalía en esas áreas.

La banca, uno de los sectores que más invierte en seguridad, también tiene sus propios requerimientos. “Cada banco tiene sus propios estándares, unos no necesitan tantas cámaras y otros quieren cámaras que puedan grabar hasta la denominación del billete que recibe la cajera”, dice Jaime Calvo.

Del mismo modo, en el caso de una empresa pequeña, un sistema de alarmas puede costar entre US$250 y US$800, dependiendo de su estándar.

Javier Calvo dice que la manera en la que las empresas de vigilancia podrán competir será en darle a sus clientes un personal con mayores habilidades y más comprometido. “El reto es que las empresas de seguridad se involucren para ayudar a su cliente”, dice Calvo. Por ejemplo, si la nueva Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo sanciona a las empresas cuando hay un accidente, el vigilante también debe estar alerta para prevenir accidentes.

 

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailby feather

You may also like...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *